Crítica

DECLARACION DE LA ARTISTA

Mi obra nace de una necesidad profunda de explorar la condición humana desde lo íntimo, lo simbólico y lo emocional. Trabajo la figura humana, especialmente personas jóvenes, inspiradas en los seres que amo. Los concibo como seres luminosos, cargados de color e intensidad de luz, donde la figura se convierte en un territorio de introspección, memoria y fuerza interior.

A través del óleo sobre lienzo construyo atmósferas que oscilan entre lo onírico y lo real. Utilizo colores vibrantes y veladuras para crear efectos de luz, neón y luminosidad, generando una presencia casi etérea. Mis personajes habitan espacios suspendidos, a veces silenciosos, a veces intensos, reflejando estados emocionales que no siempre pueden ser nombrados.

El proceso creativo es para mí una experiencia profundamente espiritual. La pintura se transforma en un acto de contemplación, casi ritual, donde el tiempo se diluye y cada capa de color funciona como una forma de conexión interior. El proceso es tan importante como el resultado final, ya que en él se manifiestan emociones, recuerdos y silencios que guían la obra.

Esta exploración se extiende también a mi trabajo escultórico con Forgotten Hearts, una serie de muñecas de porcelana creadas como objetos artísticos únicos. En ellas continúo investigando la fragilidad, la memoria y la emoción desde una dimensión más tangible, donde el cuerpo se vuelve presencia física y símbolo. Las muñecas funcionan como pequeños relicarios emocionales, portadoras de historias íntimas y silenciosas que dialogan directamente con mi obra pictórica.

No busco narrativas cerradas, sino abrir espacios para que el espectador proyecte sus propias emociones y vivencias. Mi trabajo invita a una pausa, a mirar hacia adentro y a reconocer la belleza que existe incluso en la incertidumbre, la melancolía y la transformación.

 

 Relación simbiótica entre la ilusión y lo onírico

Desde los inicios del movimiento surrealista muchos artistas han expuesto sus más intimos deseos de mundos idealistas en algunas ocasiones con el propósito de hacer una burla de la realidad o criticar lo absurdo de la vida cotidiana. De la misma manera también se presentaron obras en donde se celebra la grandeza del ser humano en situaciones que solo puede existir en los sueños. Varios exponentes de este movimiento del surrealismo europeo así lo expresaron en sus pinturas como Salvador Dalí, René Magritte y Joan Miró. Esto sirvió de inspiración a varios artistas que fueron creando el surrealismo mágico la cual combina la lógica onírica y subconsciente del surrealismo con elementos folclóricos, espirituales y cotidianos, creando una realidad donde lo imposible se acepta con normalidad.

En la obra de la artista Aidamaris Román no sólo podemos entrar en ese mundo donde hay una relación simbiótica entre la ilusión y lo onírico sino que también vemos la pasión del lenguaje de su alma en cada pieza que presenta. Si trataramos de explicar en imágines lo que es el amor de una madre Román lo podría traducir sin ningún problema. Es poesía en cada trazo, es color que toca el alma, es el deseo de poder vivir con intensidad y rodeado de belleza. Cada obra nos transporta y nos hace proyectarnos. Nos hace preguntarnos, ¿que estarán pensando? y nos contestamos lo que nosotros queremos, en el individualismo de nuestras vidas, cada contestación es única y muy nuestra, pero sobre todo es mágica.

Alexander Cruz, IAA
(International Ambassador Artist by UNESCO)

Profesor de Arte y Presidente de la
Escuela y Galería de Artes Cruz, Inc.

      

Invitación Principal

Apertura:
martes, 10 de marzo de 2026

Horario: 3:00pm

Lugar: Sala de Exposiciones Arnaldo Roche Rabell
Sótano del Capitolio
San Juan, PR

RSVP: 787-740-7288

Te invita:

 
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